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31 marzo 2021

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En los tiempos actuales que corren, con una pandemia contextualizando toda nuestra vida, es más importante que nunca escapar de lo rutinario y de la difícil realidad. Es el momento de que busques ese lugar para huir de tus preocupaciones, de tus obligaciones laborales y cotidianas, pero también de los posibles contagios por el virus. Es tu hora de desconectar en un bonito entorno que sea tranquilo, natural, recreativo y, sobre todo, alejado de multitudes.

Para ello, qué mejor destino que alguno de los que te ofrece la Región de Murcia, con sus bellos parajes naturales, repartidos por diferentes comarcas. Puedes elegir entre la atractiva variedad de alternativas. Algunas de las más populares están en los municipios de Mula, Bullas, Caravaca de la Cruz, Calasparra, Puerto Lumbreras, Molina de Segura, Fortuna o en los alrededores de la Sierra del Ricote, Sierra Espuña e incluso la Sierra de la Muela, Cabo Tiñoso y Roldán, ya en el sur regional.

Entre todas esas opciones, nos queremos quedar con Moratalla. Un municipio del noroeste murciano capitaneado por su castillo, que se alza en la parte alta de un acogedor pueblo. Rodeado del núcleo montañoso de mayor masa forestal de la región, es un lugar perfecto para descansar en plena naturaleza con tu familia, sin que falten los planes del turismo más activo o el cultural. En definitiva, aquí encuentras la experiencia que mejor se adapta a la búsqueda actual de tranquilidad, desconexión y disfrute, respirando el tan necesitado aire fresco natural.

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Destino rural por excelencia

Encaramada en un cerro coronado por los restos de su castillo junto a la Torre del Homenaje, la localidad de Moratalla está definida por una arquitectura urbana de calles empinadas. A casi 700 metros de altitud, el pueblo de menos de 8.000 habitantes resalta entre las tierras verdes que lo rodean y que lo convierten en un destino rural por excelencia. No solo porque cuenta con más de 170 alojamientos rurales, sino porque también ofrece multitud de actividades.

Entre su conjunto monumental con bonitos rincones para descubrir, llenos de historia y antigüedad, destaca el mayor conjunto de arte rupestre mediterráneo de la Región de Murcia. Declarado Patrimonio de la Humanidad, debes conocerlo, al igual que otros atractivos turísticos que te conectan con su inmensa naturaleza.

Esa que se abre paso, en forma de montañas, bosques, campos de cereales y caseríos, más allá de un casco urbano que en época romana estuvo protegido por una gran fortaleza defensiva. Esto está reflejado en su nombre, procedente de aquellos tiempos del imperio y resultado del topónimo Murata tallea, que significa “la que está amurallada con palos”.

Turismo activo en parajes solitarios

La necesidad de estar aislados de los demás, en cierta medida, por la pandemia, convierte a Moratalla en un destino perfecto al que acudir con tu pareja o tu familia para disfrutar. Al aire libre y sin tanto miedo de poder contagiarte. Irte de escapada rural a este punto de la región te permite descansar en casas rurales apartadas de grandes aglomeraciones típicas de otro tipo de turismo. Rodéate de naturaleza en parajes solitarios pero muy encantadores.

El medio natural del municipio está formado por espacios protegidos como la Sierra de Moratalla, la de Villafuerte y la de la Muela. Eso sí, la zona montañosa más importante es el Macizo de Revolcadores, al suroeste del término municipal, considerado el techo de la Región de Murcia con sus más de 2.000 metros. Si te gusta el turismo activo, no te faltarán rutas de senderismo que recorren toda la extensión de este paraje por el que puedes conocer cuevas, arroyos, refugios o la encantadora Ermita de la Rogativa.

Eso sí, lo más seductor siempre es alcanzar esa cima en una experiencia única, de dificultad media y que te brinda unas vistas asombrosas hacia la provincia granadina. También puedes visitar las pedanías de Cañada de la Cruz e Inazares. Por otro lado, más próximo al casco urbano dispones de otras rutas más cortas por diversas aldeas como Bejar, Campo de San Juan, Sabinar, Calar de la Santa y Benizar. Sus alrededores son de gran valor natural y paisajístico, como los campos de lavanda y espliego, los baños de Somogil o los bosques de singulares sabinas.

Al norte del municipio tienes el embalse del Cenajo y al noreste, compartido con la localidad de Calasparra, puedes aventurarte también por la Reserva Natural de los Sotos y Bosque de la Ribera de Cañaverosa. Te recomendamos visitar el Santuario de Nuestra Señora de la Esperanza, un mágico lugar conectado a ese parque nacional. Te encantará pasar una jornada diferente en un recinto espiritual lleno de vegetación, bañado por el río Segura y con una ermita perfectamente encajada en el decorado.

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Planes de turismo cultural

¿Prefieres tomarte tus vacaciones con algo más de calma y sosiego? Entonces te aconsejamos darte un paseo por las calles escalonadas de Moratalla, por sus pasadizos estrechos y otros rincones pintorescos. Contempla la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (que acoge el museo de Arte Sacro) y la de Santa Ana o convento franciscano San Sebastián. El casco antiguo está decorado por casonas, palacetes y escudos heráldicos. La Plaza de la Glorieta o el callejón de las Flores son otros lugares atractivos que se suman al Museo del Tambor. Todo un lugar de culto para el festejo más famoso del pueblo -la Tamborada- que se da en Semana Santa.

Ahora bien, la subida al castillo es la actividad más popular porque puedes conocer un monumento histórico convertido en punto neurálgico del pueblo. De estructura islámica, se levantó en el siglo IX a partir de restos neolíticos e íberos para ser un importante punto defensivo de Al-Andalus. Después sufrió una reconstrucción mandada por la Orden de Santiago. Llegó a tener así hasta seis torres, pero la más importante es la del Homenaje. Es de estilo gótico militar levantino y acoge ahora un gran espacio, el aljibe y la sala de armas.

Pero para lugar artístico que se remonta a tiempos muy antiguos cabe hablar del delicado patrimonio rupestre, declarado Patrimonio de la UNESCO. Puedes conocerlo al detalle en la Casa de Cristo, una ermita-santuario ubicada a tan solo seis kilómetros del casco urbano. Además de acoger el Centro de Arte Rupestre para difundir las pinturas halladas en Moratalla, también consta de iglesia, hospedería y hasta restaurante.

Otra alternativa es irte de excursión hasta Calar de la Santa para observar en sus abrigos rocosos ese talento prehistórico conservado allí. Igualmente, en Los Molinicos descansa un yacimiento arqueológico y en la cueva del Esquillo se hallan otros vestigios del siglo XVI.

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Gran abanico de casas rurales

Como ya hemos apuntado antes, Moratalla es un destino rural por excelencia, pues en su gran abanico de alojamientos en zonas de campo o montaña hay más de 170 opciones. Si bien la mayoría de ellas se encuentran concentradas en los alrededores del pueblo, puedes elegir chalets más aislados en determinadas partes montañosas del municipio. Destacamos El Castillo (en Fuente de Benizar), Rapia (a los pies de la Sierra del Cerezo), Casa del Arce (en Fuente Benamor), El Salero (en El Sabinar), Casas Rurales Luis (en El Calar de la Santa), Caserío Inazares (en la misma aldea que le da nombre) y Cortijo Orihuelo (en Campo de San Juan).

Otras de las estancias mejor valoradas por visitantes que ya han acudido a este rincón del noroeste regional son el Molino del Comendador I y II, El Gorros, Casa Olivos, Farola, Colores de Tahona, El Chaparral, Mayo El Toliano, Cortijo Los Pinos, Casa de Lozano y Rueda, Los Cuatro Vientos o Cortijo Altozano. La mayoría de alojamientos cuentan con porche, piscina, barbacoa, un pequeño jardín y otros espacios para que no te falte ninguna comodidad ni servicio.

Si acudes con tu pareja en busca de intimidad y relax, puedes encontrarlo en unas bonitas casas decoradas rústicamente. Si vas con niños pueden divertirse igualmente en la propia finca o con las actividades que, ya has visto, se pueden organizar por sus parajes naturales. Porque Moratalla es mucho más que un lugar para desconectar. Escoge aquí tu escapada rural, tómate unas merecidas vacaciones y vive una experiencia maravillosa con los atractivos que tienes en este enclave murciano.


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12 enero 2021

Encuentro Hispano

En esta edición especial vinculada a la hostelería murciana no podía faltar el restaurante más antiguo de Murcia: el Hispano, ya no solo porque es un emblema gastronómico de la Región, sino porque de su alargada trayectoria y experiencia en el sector se pueden extraer reflexiones positivas. Ahora que la restauración vive una difícil época consecuencia de la pandemia queremos dar altavoz aquí a dos miradas sabias. Una es de los hermanos Abellán (Rocío, Balta, Nacho y Saki), que capitanean el Hispano con un equipo muy comprometido, ahora más que nunca. Y la otra es la del periodista y crítico gastronómico más relevante de la Región de Murcia: Sergio Gallego. Además de otros cargos, trabaja para el diario La Verdad, es director de La Brújula del Gourmet y también profesor del grado de Gastronomía en la UCAM.

Gallego se ha sentado en una mesa del restaurante Hispano, pero esta vez para charlar con sus propietarios sobre la actual situación que vive el sector, ese en el que llevan trabajando como «una gran familia» todo el equipo del Hispano, que lleva más de 90 años ofreciendo una mimada cocina tradicional murciana, ahora con toques renovados y nuevos productos. Con materias primas procedentes de selectas lonjas y también de excelentes mercados, elaboran gran variedad de recetas típicas de la gastronomía murciana. Tanto sus platos como sus tapas pueden disfrutarse en un local de ambiente moderno y elegante, ubicado en la calle Radio Murcia. En pleno centro de la capital, junto al hotel Cetina, a pocos metros de la catedral, la experiencia que brinda al comensal es de mucho nivel. Entre sus platos merecen destacada mención el pisto murciano, el matrimonio o el caldero de dorada. Una amplia bodega con vinos murcianos y otros de renombre nacional completan la carta.

Crisis y un aprendizaje

En el restaurante Hispano saben bien lo que es trabajar en un contexto económico difícil: «Hemos pasado una crisis peor que esta, la económica del 2008 fue muy dura. Primero porque no te acompañaba la financiación, los tipos de interés se pusieron al máximo histórico y en ese momento las personas no salían porque estaban guardando. Preferían ahorrar por la incertidumbre. No tiene nada que ver con esta crisis, pero fue muy dura. También es verdad que ahora estamos teniendo bonificaciones que no hemos tenido nunca».

Desde 1926 lleva abierto el local. «Nosotros lo vemos con la perspectiva de 93 años trabajando y de haber pasado muchas crisis. Cada una nos ha dejado una secuela económica y un aprendizaje», recuerdan en la familia Abellán. También destacan lo que bien dice el refrán de que la unión hace la fuerza: «El buen ambiente familiar que tenemos entre nosotros es un elemento a favor, te ayuda a no tener miedo, dentro de que el monstruo está en la calle. Aquí dentro los comensales han tenido un comportamiento ejemplar cumpliendo todos los protocolos».

A pesar de las dificultades, no contemplan rendirse, sino seguir hacia delante: «En 2026 cumplimos 100 años. Podremos estar orgullosos de decir que hemos superado muchas crisis y que nos mantenemos fuertes». En cambio, otros negocios de restauración quizás no puedan expresar esto último, como explica Gallego: «El futuro de la hostelería va a ser muy triste para muchísima gente. Lo peor es que muchos se quedarán en el camino. Ya se están viendo locales con mucha trayectoria que han tenido que cerrar».

«No se puede vivir de la comida para llevar»

Con la pandemia presente, el periodista cree que «los hosteleros deben tener más previsión para superar el mal momento y ayuda importante en todos los niveles, sobre todo en el financiero. Es necesario también buscar la forma de habilitar el mayor número de mesas en el exterior». Por otro lado, una alternativa a la falta de ingresos por las restricciones está en los pedidos a domicilio o para recoger en el restaurante, algo que Gallego ve como «un sector muy muy muy concreto» y advierte: «No se puede vivir de la comida para llevar, es inviable». En cambio, sí identifica tendencias relevantes, por ejemplo, «la moda de la cocina saludable para cuidarse cada vez más, la cocina tradicional con platos de cuchara y otra paralela al mundo vegano». Cree que «estos tres conceptos van a primar».

Ahora bien, el futuro es incierto. «El problema es que no sabemos qué pasará, si vamos a tener más ola, si están preparando algún plan para un sector que es el más afectado…. Quienes aguanten tendrán que trabajar muchos años para recuperar todas estas pérdidas», concluye.

Fotografía: Miguel Ángel Caparrós 


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20 diciembre 2020

«La hostelería es un bien imprescindible»

yayo delgado

Orgulloso de su tierra, Yayo Delgado es un periodista muy comprometido con la Región y, ahora especialmente, con la hostelería murciana. Cree que Murcia tiene “mucho que ofrecer al mundo”, en diferentes ámbitos y también en gastronomía. Tras haber trabajado para la Consejería de Sanidad, ahora es responsable de Comunicación y Relaciones Externas en Estrella de Levante. La cervecera ha ido dando apoyo y ayuda a los hosteleros desde marzo, centrando sus acciones en la Responsabilidad Social. Cree que todo ello ha sido “un empujón” para un sector clave que aún tiene que ser “más fuerte”. Queda mucho trabajo por delante porque “la pandemia lo cambiará todo para siempre”. No se van a rendir.

EM. Bueno Yayo, me gustaría que me explicaras tus comienzos y cómo te sientes de ligado a tu tierra, Murcia

YD. Nací aquí y me siento muy murciano. Me encanta mi tierra por muchos motivos distintos y aunque mi familia no es de Murcia llevan aquí muchos años. Me gusta enseñarles a mis hijos la historia y tradiciones murcianas. Es un privilegio sentirse murciano y esto no quita sentirse un poco de todas partes. Estudié en Navarra (Pamplona) porque la facultad de Comunicación tenía (y tiene) una trayectoria muy atractiva y es una de las más antiguas e importantes del país.

Mis padres me apoyaron, me ofrecieron la posibilidad de estudiar allí si entraba y lo hice. Fue una gran elección, no sólo por profesores y estudios, también por la cantidad de gente espectacular que conocí y lo bien que me lo pasé. Además, me atraía mucho la idea de conocer otros sitios, viajar… Creo que es muy bueno para el desarrollo personal conocer a todo tipo de gente y lugares. Una gran parte de la formación está ahí, en las relaciones con los demás y en conocer diferentes culturas. Permite abarcar más puntos de vista

¡Aquellos fueron los mejores años! Luego hice un postgrado en Madrid y enseguida empecé a trabajar aquí en Murcia. Para mí es muy especial, además, vivía muy cerca de La Condomina y desde pequeño he sido murcianista. Me encanta el fútbol, pero me encanta ser de un equipo tan especial como el Real Murcia. Siento debilidad por los equipos auténticos, pequeños, con aficiones que les siguen pase lo que pase.

Hice prácticas en el diario La Verdad. Más tarde comencé en Anunciorama y Mercado. Luego en El Faro de Murcia, donde pasé unos años maravillosos haciendo periodismo en una redacción muy joven, con un equipazo. Luego pasé a la comunicación institucional, en la Consejería de Sanidad de la Región de Murcia, donde estuve diez años, y uno más en la Consejería de Presidencia, trabajando en la puesta en marcha de las redes sociales de la CARM.

Durante todos estos años he participado en diferentes medios como colaborador y puse en marcha una columna en 2008 en La Opinión que hoy sigue publicándose. Por último, en 2017 fiché por Estrella de Levante, donde soy el responsable de Comunicación y Relaciones Externas.

yayo delgado

EM. ¿Qué te cautiva de la Región de Murcia? ¡Anda que no tenemos para enamorar!

YD. Tenemos mucho que ofrecer al mundo en Murcia y tenemos que mejorar para hacerlo bien. Es una responsabilidad de todos y en esto hay mucho sobre Comunicación. Tenemos grandes empresas, universidades, talento a raudales en cultura, ciencia, investigación… Variedad en todos los ámbitos. En todos esos ámbitos hace falta implicación colectiva en la idea de que somos mucho más de lo que parece, necesitamos creérnoslo y contarlo bien. Estamos en el camino, pero hay mucho por hacer.

La potencia de Murcia es grande y estoy seguro de que en pocos años nos situaremos donde merecemos. Es una Región espectacular, con ciudades como Cartagena que está ante un gran futuro, especialmente en la parcela del turismo, el ocio o el entretenimiento. España es una potencia y la Región tiene capacidad para liderar el crecimiento en este sector, por cultura, gastronomía…

EM. En el año 2006 empezaste con el proyecto Achopijo Murcia. Para el que no lo conociese, ¿qué nos puedes contar sobre él?

YD. Achopijo fue un blog. Lo cree cuando dejé el periódico por la Consejería de Sanidad para seguir escribiendo. En El Faro escribía cuatro páginas diarias de información. El periodismo me había enganchado y temía perder esa chispa, así que empecé Achopijo como un blog en el que escribir de mis cosas, sobre Murcia, y mis pasiones, el Real Murcia y la cultura popular. Enseguida se convirtió en un lugar de encuentro de amigos de siempre, amigos de la carrera y sus amigos…

Se abrió un círculo que me dio muchas alegrías y también conocí mucha gente nueva, no sólo de Murcia. Juntamos un número de gente que utilizaba el tema del día en el blog para conocerse, charlar, reírnos… En aquella época no había redes sociales y el blog se convirtió en una especie de Twitter en pequeño.

Al poco de estar en marcha el blog (era una época de muchos blogs, especialmente en Murcia) Ángel Montiel, de La Opinión, me pidió llevarlo a una columna diaria en el periódico y accedí. Fue un reto, porque tenía la suerte de poder publicar una columna diaria, uno de mis sueños como periodista, escribiendo de mis temas. Una columna que era un respiro, nada de polémica, rozando el humor, la ironía y escribiendo de temas cuanto más pequeños, mejor.

Achopijo para mi es una especie de filosofía. Positivismo en las pequeñas cosas. Siempre he tratado de describir cómo la felicidad se encuentra en uno mismo y en cosas sencillas, la mayoría de las veces, o que están ahí todos los días. Y con ese espíritu sigo enfrentándome al folio en blanco doce años después y con miles de columnas escritas.

EM. ¿Qué aprendiste de tu posterior y larga etapa trabajando para la CARM?

YD. Aprendí muchas cosas. Pasé en Comunicación de la CARM once años. Conocí a mucha gente, y eso es un gran valor. Sobre todo aprendí a tener confianza en la buena comunicación. Aprendí que hay un camino firme para comunicar más allá de la política y los intereses. La comunicación en Sanidad tiene muchas aristas peligrosas, al ser una comunicación muy sensible, lo que hace que la responsabilidad a la hora de transmitir mensajes sea especial. Hay que cuidar mucho las fuentes, las ideas, los tiempos… Esto hace que desarrolles una fórmula de trabajo que es buena para cualquier tipo de comunicación.

Tuve la suerte de trabajar con cuatro consejeras, Maite Herranz, María Ángeles Palacios, Cati Lorenzo y Encarna Guillén en Sanidad y con Noelia Arroyo en Presidencia. Creo que con todas pudimos poner en marcha su fórmula de trabajo teniendo en cuenta la importancia de la Comunicación y creo que eso es lo mejor que me llevo de toda aquella época. Pero sobre todo aprendí con muchos profesionales increíbles que trabajan en la Sanidad murciana. Trabajar con ellos fue un privilegio. Harían falta varias revistas para poder explicar cómo trabajábamos la comunicación con diferentes servicios en hospitales, en los departamentos, en trasplantes, salud pública, epidemiología… Encontré gente excepcional. Conocer por dentro el trabajo que se hace en nuestro sistema de salud fue algo muy especial. Intenté aprender a contarlo y creo que avanzamos mucho, aunque queda mucho más por hacer, me consuela creer que durante aquellos años le dimos un empujón a una parte que no siempre se ha tenido en cuenta como debe, a la comunicación en el ámbito de la Sanidad, en este caso. Aunque es un asunto más generalizado.

También aprendí a ponerme siempre del lado de los profesionales de la Comunicación. Mantener abierto el canal siempre, contestar siempre en tiempo y forma, sin ir demasiado rápido y sin contestar sin información. A tener respeto por todos los medios y a tratarlos con educación y comprensión. Ser periodista en El Faro antes me dio un punto de vista que siempre he querido mantener. En política a veces los límites se emborronan… yo aprendí que facilitar la comunicación es el mejor antídoto. No es fácil, pero debe ser la tendencia. Me gusta pensar que durante todo aquel tiempo mis compañeros de los medios pudieron hacer su trabajo lo mejor posible gracias a ese esfuerzo.

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EM. Bueno y ya en 2017 arranca una nueva aventura para ti en Estrella de Levante, donde sigues actualmente, ¿cómo has vivido estos años estando al frente de la comunicación y las relaciones externas en la cervecera murciana?

YD. Han sido unos años intensos, en los que también he aprendido mucho. La llegada a Estrella de Levante coincidió con la salida de Juan Miguel Gómez, gran profesional, que llevaba muchos años al frente de la Comunicación en la cervecera, y al poco, la salida también del director general Patricio Valverde, en 2018. El tiempo que estuve con Patricio Valverde fue muy importante porque Patricio me acogió de maravilla y me enseñó muchas cosas sobre Estrella de Levante, sobre el mundo empresarial y sobre las relaciones, aprendí de todo con él.

He tenido mucha suerte, todos mis compañeros me ayudaron mucho desde el principio, en el departamento de Comunicación, con Fede, Olga, Carlos y todo el equipo y en el resto de departamentos, Maribel Romero, Juan Antonio López Abadía, Juana Sánchez, Jorge Soto y todo el elenco Comercial, Plade, Carlos Gómez, Vicente Plaza, Pedro Riquelme, César, Javier, Josefina, Ainhoa… y con Pedro Marín, director general desde 2018, incansable en la generación de nuevos proyectos e innovación, dándole un nuevo aire al desarrollo de la empresa. Es un equipazo, que se completa con otras muchas personas implicadas y proveedores.

Estrella de Levante es una institución en Murcia. Es una gran responsabilidad trabajar en Comunicación y en las relaciones externas de la compañía. El listón está muy alto, y este tiempo he intentado aprender cómo se han hecho las cosas, para poder aportar mi experiencia y visión. He tenido mucha ayuda y creo que estamos haciendo un buen trabajo. Antes de la pandemia terminamos el año 2019 con más de 900 eventos realizados en diferentes ámbitos: Deportes, Gastronomía, Música, Cultura, Fiestas populares… Además, hemos seguido avanzando en la comunicación del ‘cuore’ de la empresa más allá de la cerveza y los actos, Estrella de Levante es un ejemplo en aplicación de nuevas tecnologías, innovación y especialmente en sostenibilidad y Medio Ambiente, agricultura, energía…

Son muchos los proyectos en marcha, más allá de la creación de nuevos productos, que comenzó con Punta Este (2016), siguió con Verna (2018) y seguirá con otras nuevas cervezas que están en camino y que seguirán dando nuevas opciones a nuestros clientes, avanzando en calidad. Es un reto constante mantener la identidad y seguir con el espectacular trabajo que se ha realizado en Marketing en los últimos años, llevando a Estrella de Levante a ser marca preferida sobre todo por su implicación en áreas como la música y el deporte.

Conocer el trabajo, la empresa y ver oportunidades de mejora. En eso estamos trabajando. En los próximos meses veremos los primeros cambios importantes en las visitas a fábrica de Estrella de Levante. Otro hito de la cervecera, que atraía antes de la pandemia a 17.000 personas al año. Queremos ofrecer más a nuestros clientes, a los seguidores que tenemos. Que su visita a Estrella de Levante sea una experiencia total. En 2021 pondremos en marcha el proyecto de renovación de visitas y un nuevo espacio en la fábrica que nos permitirá dar un salto en la celebración y organización de eventos. Comienza el año que viene una nueva etapa, que será fruto del trabajo de varios meses, específicamente, pero también la consecuencia de estos años de asentamiento y trabajo en equipo.

yayo delgado

EM. ¿A qué retos os habéis tenido que enfrentar en Estrella de Levante estos últimos años y, bueno, en particular este? El cierre de la hostelería durante meses y luego una reapertura a medio gas por la pandemia ha sido un duro golpe, tanto para hosteleros como para vosotros…

YD. La pandemia lo ha cambiado todo. Lo ha cambiado temporalmente mucho, pero lo cambiará todo para siempre de otra forma, que aún está por ver. Durante este tiempo, desde marzo, hemos puesto en marcha una fórmula de trabajo nueva. Hemos cambiado los eventos y patrocinios por el trabajo en responsabilidad social. Hemos reforzado la relación con los clientes de hostelería tratando de darles todas las herramientas a nuestro alcance para superar esta situación, para sobrellevarla. La respuesta a la pandemia se ha construido sobre cimientos ya puestos en responsabilidad social, en sostenibilidad, en cercanía, en tratar de ofrecer respuestas individuales. Es importante poder utilizar trabajo previo en estos ámbitos. Pasa como en Comunicación. Cuando hay una crisis no puedes ponerte a comunicar y tener resultados si no llevas años comunicando con los canales abiertos. En la pandemia ha pasado igual. Ya teníamos los caminos trazados y lo que hemos hecho es llenarlos de actividad cuando ha sido necesario.

Como ejemplo, en estos meses hemos puesto en marcha una aplicación móvil para nuestros clientes de hostelería en la que informarles y ayudarles en la gestión de su establecimiento (Bar Manager), hemos creado una guía actualizada de ayudas al sector para consultar cada caso, hemos puesto en marcha un sistema de apoyo a clientes, limpieza de equipos, hemos repuesto la cerveza que quedó en los bares en marzo y ahora en noviembre con el cierre de la hostelería de nuevo, hemos multiplicado la oferta de material de terrazas, pusimos en marcha un sistema propio de ayuda colaborando con las principales ONG (Cruz Roja, Cáritas, Jesús Abandonado…), llevando alimentos, cediendo enfriadores, camiones, cientos de miles de litros de agua…

Hemos puesto en marcha cartas digitales a clientes de hostelería, hemos realizado eventos cumpliendo la normativa en cada momento, trasladando eventos a clientes de hostelería… En definitiva, intentando generar actividad, ayudando a quien lo necesita de acuerdo a nuestra capacidad. Hemos intentado estar con la sociedad en el momento en el que está la sociedad, que es lo que describe la RSC, tal y como la entendemos en Estrella de Levante.

Si sufre la hostelería, sufrimos nosotros. Representa casi un 65 por ciento de la producción, así que el golpe está siendo duro. Pero no vamos a rendirnos. Igual que el sector no se ha rendido y es el que peor lo está pasando. Seguimos ahí, al lado de los hosteleros. Hemos estado con ellos en las reivindicaciones, siempre con coherencia y diálogo con las instituciones. Es imprescindible reforzar el sector de la hostelería, que es el eslabón de la economía en España más que en cualquier otro lugar. El clima, el turismo, el pequeño comercio… todo gira en torno a la hostelería. El año que viene tenemos un reto grande todos. Y esta situación nos tiene que enseñar algo importante: La hostelería es un bien imprescindible y hay que conseguir que sea un sector aún más fuerte.

EM. En la compañía habéis puesto en marcha varias acciones de ayuda a vuestros clientes hosteleros. Entre ellas, una guía de apoyo a los empresarios, una aplicación llamada Bar Manager y también la reposición de 400.000 litros de cerveza en bares, ¿cómo crees que ha beneficiado todo esto al sector?

YD. Ha sido un empujón. El beneficio es difícil de medir cuando hay tanta gente pasándolo mal. Hemos sentido el agradecimiento, pero sabemos que con estos gestos no es suficiente. Es cierto que gran parte de la sociedad se ha volcado con el sector y se ha ayudado, pero lo más importante es que se pueda trabajar. La hostelería necesita trabajar para hacer girar los engranajes. Las ayudas son importantes y seguiremos buscando opciones para apoyar. Son tiempos en los que la creatividad y la comunicación también son importantes, pero hay que huir de los fuegos artificiales. No vale de nada promulgar ayudas con grandes cifras si después el pequeño bar de barrio cierra después de medio siglo abierto.

EM. También lanzasteis la promoción “Estrella de Levante invita a la primera” para fomentar el consumo tras el confinamiento, ¿qué tal fue la respuesta del público? Muchos tenían ganas de volver a los bares…

YD. Otro empujón más. En Estrella de Levante sentimos la responsabilidad de tirar del carro, y tratamos de hacerlo de una forma coherente. Somos como el 10 del equipo a veces y tenemos que dar ánimos y mover el balón para que el equipo juegue. Invitar a la primera quizás no es ganar el partido, pero sí es dar un motivo para ir al bar, para salir a tomar algo, para darle a la hostelería lo que necesita, que es trabajar, que era trabajar en aquel momento de la pandemia en el que hubo más posibilidad. La respuesta fue buena, porque durante aquellos meses se funcionó casi con normalidad.

EM. Además de ayudar a los hosteleros, igualmente ofrecisteis colaboración a las autoridades regionales en la lucha contra la pandemia, ¿cuáles fueron las actuaciones más destacadas en ese sentido?

YD. Nos pusimos a disposición de ayuntamientos y comunidades autónomas en las que estamos presentes: Murcia, Castilla La Mancha, Valencia y Andalucía, principalmente. Y también en algunos ayuntamientos. Trabajamos con Cruz Roja llevando alimentos a diferentes zonas de logística para ellos. Llevamos enfriadores para mantener alimentos, trasladamos material sanitario a residencias de mayores y hospitales, llevamos agua a los lugares donde se habilitaron hospitales de campaña o cuarentena. Participamos en distribución y ayudamos al Banco de Alimentos. Todas las semanas participábamos en algún operativo. Mantenemos la colaboración con las entidades más representativas. Esta Navidad vamos a recoger alimentos para Cáritas del Noroeste junto a la Fundación Camino de la Cruz y hemos mantenido nuestra colaboración con Cruz Roja más allá del confinamiento. La situación sigue siendo complicada para mucha gente y sigue siendo momento para ayudar.

EM. Otra de las novedades que habéis patrocinado ha sido una Ruta de la Tapa en Archena, adaptada a estos tiempos, con formato take away. En general, ¿creéis en Estrella de Levante que este tipo de alternativas tanto de recogida como de servicio a domicilio tendrá recorrido en el futuro del sector, más allá de esta pandemia?

YD. Sí, en Archena ha sido un éxito. Como te he dicho antes, no estamos solos. Hay mucha gente queriendo ayudar al sector y esto hay que verlo, como lo ha hecho Patricia Fernández, alcaldesa de Archena, que desde el primer día ha tenido en cuenta la situación de la hostelería en Archena poniendo iniciativas en marcha, eliminando impuestos, aumentando terrazas… Es una fórmula que allí ha funcionado. En esta última ruta de la tapa se hicieron más de 4.000 pedidos en un fin de semana. Estas alternativas pueden funcionar, como se ha visto en momentos específicos, que no sabemos si volverán. Como también he dicho, lo mejor es que se pueda trabajar con normalidad. Esto es lo mejor para la hostelería, con bares y restaurantes abiertos. Es evidente que de esto quedará algo, que todo cambiará, pero la tendencia debe ser recuperar la confianza y poder dejar que la hostelería siga por el camino que llevaba en 2019, especialmente en la Región de Murcia, donde se vive una revolución gastronómica en todos los sentidos que nos dará muchas alegrías en los próximos años, espero.

yayo delgado

EM. Como empresa tan vinculada a la hostelería, ¿cómo valoráis que se haya puesto tan en el punto de mira a bares y restaurantes a la hora de tomar medidas restrictivas?

YD. La hostelería no es culpable, esto es evidente. Tampoco creo que se haya puesto en el punto de mira, quizás han faltado otras cosas. Hay ejemplos para todo. Mira Madrid con hostelería abierta reduciendo contagios… Es complejo extraer conclusiones. Sabemos que si llevamos mascarilla tenemos menos opciones de contagio y esto es lo que ha supuesto el cierre. Ahora el tiempo que queda sin vacuna debemos tratar de llevar mascarilla en las terrazas y ayudar a la hostelería haciendo que los contagios sigan bajando.

El comportamiento individual es esencial. No sabremos qué habría pasado tomando otras decisiones sin tener que cerrar las terrazas o la hostelería. Son, incuestionablemente, decisiones muy difíciles de tomar. Es importante seguir trabajando para que los cierres tengan sus ayudas, que no haya cargas si se prohíbe trabajar, que todos tengan acceso a las ayudas y que sigamos mejorando en la responsabilidad individual. Creo que, con todo, el sector ha respondido. Ha sido responsable desde el primer día. He ido mucho a restaurantes y bares, por trabajo durante este tiempo y no he visto nunca incumplir medidas al personal de los establecimientos. Sí creo que los clientes de hostelería podemos hacerlo mucho, mucho, mucho mejor. Ayudar a la hostelería también está ahí, cumplir con recomendaciones al máximo.

EM. Bueno y para finalizar con un buen sabor de boca Yayo, ¿cuál sería tu plato típico favorito de la gastronomía murciana que disfrutarías junto a una caña de Estrella de Levante?

YD. Es imposible decirte uno solo. Hueva y almendras fritas, con Punta Este de barril. Unos matrimonios con olivas partías, con Verna. Una marinera con una Estrella Levante en bolito o una Estrella de Levante de Navidad con un paparajote y helado de turrón. Por darte cuatro opciones muy típicas… Pero podría llenar la revista dándote platos impresionantes de nuestros grandes chefs, de los de toda la vida, y de los grandes talentos que vienen. Tenemos mucha suerte por el producto que hay, pero lo que más tenemos es talento y mucho trabajo realizado estos años para seguir avanzando. Murcia será en pocos años referencia gastronómica en España y eso es serlo a nivel mundial. ¡Levanta una Estrella!


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14 diciembre 2020
Bodegas Hydria
Fotografías: Miguel Ángel Caparros

Enclavadas en la zona occidental de la denominación de origen Bullas, en el paraje Hoya de los Hermanos (Cehegín), precisamente Bodegas Hydria nació fruto de una alianza familiar muy próxima. El deseo por encontrar un lugar privilegiado y especial para elaborar unos vinos con mucha personalidad terminó por concretarse en el valle que forman las confluencias de las sierras Puntalico, Lavia y Cabezo del Jinete. De unos terrenos vinícolas abandonados, a unos 810 metros de altitud, viñedos con décadas de antigüedad fueron recuperados para obtener después, en cada añada, unas botellas únicas e inigualables.

Con cierto guiño a la música, tanto en el nombre como en el diseño de la etiqueta, pero también en la definición de cada uno de sus productos (4 cuerdas, 12 compases, 88 teclas, 1000 acordes y 7 sostenidos), esta pequeña familia vinícola asentada en el noroeste murciano elabora unos vinos «armoniosos, melódicos y rítmicos». Defensores de una filosofía vitivinícola para «poner en valor el patrimonio que dejaron nuestros mayores», en Bodegas Hydria no renuncian a la innovación con algunas ediciones limitadas. En general, de sus viñedos con alma siempre nacen delicadas propuestas para seducir a los paladares más selectos. Sus propios artífices nos cuentan más a continuación.

EM. Fuisteis dos hermanos, Joaquín y Marina, sus fundadores. ¿En qué año nació y cómo se fue desarrollando el proyecto?

Bodegas Hydria es un proyecto familiar que nació en agosto del 2015 motivado por nuestro amor al vino, a la naturaleza y a nuestra tierra. Somos una pequeña bodega con una pequeña producción. Lanzar una nueva marca al mercado, y más a uno con tanta competencia como el del vino, no es nada fácil, pero cuando sales con un buen producto al final la gente repite. De nada sirve darte a conocer si no hay un buen producto que lo sustente detrás.

EM. ¿Qué os motivó a emprenderlo escogiendo también este paraje concreto del noroeste murciano?

Como suele ocurrir, los principios siempre resultan complicados y en nuestro caso no podía ser menos. Estuvimos cerca de un año buscando un viñedo que reuniera las características que nosotros considerábamos idóneas para nuestro proyecto: cepas antiguas, altitud, buen suelo y que se encontrara en plena naturaleza, queríamos encontrar un lugar ÚNICO. Cuando llegamos a la Hoya de los Hermanos lo tuvimos claro, ese era nuestro viñedo. Tras un largo periodo de casi dos años, pudimos construir finalmente la bodega justo donde queríamos, tiempo que aprovechamos para trabajar y recuperar un viñedo que se encontraba abandonado desde hacía más de cinco años. Después pudimos vendimiar la primera añada.

Bodegas Hydria                                                                                                   Fotografías: Miguel Ángel Caparros  

EM. En pocas palabras, ¿cómo definirías vuestros vinos? ¿Alguno es más especial que otro por algún motivo?

Hablar de los vinos propios es como hablar de un hijo, no podrías decantarte por uno, ya que todos han nacido del trabajo y de la pasión de lo que hacemos. Para nosotros, cada uno es especial por algo.

Pero si me insistes te voy a dar nombres: 4 cuerdas, 12 compases, 88 teclas, 1000 acordes, 7 sostenidos… Sobre todo, nuestros vinos son armoniosos, melódicos y rítmicos, o, dicho de otra forma, son agradables, cadenciosos y equilibrados. Son vinos con mucha personalidad que no dejan a nadie indiferente.

12 compases fue el primer vino que salió al mercado y al que le tenemos mucho cariño. Su nombre se refiere a los 12 compases que tiene el blues. Cuando hablas con alguien que disfruta con este estilo de música, sabe que en los 12 compases que conforman un blues está su alma, y es esto lo que queríamos transmitir con este vino: el alma y la esencia.

88 teclas son las teclas que tiene un piano. Es un vino de parcela, 100 % monastrell, suave y elegante como la música de un piano y procede de la parcela más septentrional de la Hoya de los Hermanos. La parcela tiene una producción muy baja de en torno a 1.000 kg por hectárea, lo que hace que este vino sea tan especial. Este vino tiene una musa y es la niña de nuestros ojos, Eugenia Sánchez Durán, la pequeña de la familia, una pianista que a sus dieciséis años sustenta un currículum que atesora primeros premios de talla internacional así como conciertos por todo el mundo.

1000 acordes son las 1000 vivencias de la vida y 1000 botellas son las que salen de esta edición limitada. Este vino procede de la parcela más alta de la Hoya de los Hermanos; por su situación, tiene más escorrentía y, por tanto, más estrés hídrico. Esa es una de las razones por la que tiene un perfil distinto a las otras parcelas. Además, la parcela, al igual que la parcela del vino 88 teclas, estuvo abandonada durante seis años, de ahí su baja producción, de unos 700 kg por hectárea, lo que hace que este vino sea todo concentración.

4 cuerdas es un vino blanco de uva macabeo, procedente de un viñedo 50 años certificado ecológico y está hecho a partir de mosto flor. Es decir, la uva cuando llega a bodega se prensa muy ligeramente durante muy poco tiempo, extrayendo el primer mosto, con rendimientos inferiores al 45 % respecto a los kilos de uva prensados, cuando lo habitual sería casi el doble. Ahí obtenemos la esencia de la uva, sin verdores, sin oxidaciones ni maceraciones, macabeo en estado puro. De este vino tenemos tres versiones que dependen de su crianza. 4 cuerdas está criado cuatro meses sobre sus lías. 4 cuerdas barrica permanece de tres a cuatro meses en barricas de roble francés nuevas de 500 litros. Y 4 cuerdas bajo velo es un vino blanco que se ha macerado con pieles y posteriormente se ha realizado una crianza biológica bajo velo de flor.

Ahora acaban de salir tres monovarietales de monastrell, syrah y garnacha. Se llaman 7 sostenidos, antes llamados 2 bemoles. Todos tienen crianza en roble francés y americano.

Bodegas HydriaFotografías: Miguel Ángel Caparros  

EM. Observo con mucha curiosidad que cada una de las botellas que vendéis tienen en común como título un elemento musical distinto, ¿a qué se debe este vínculo con la música?

Cada etiqueta de nuestras botellas es un proceso emocionante de descubrimiento entre la planta y la armonía, de ahí que todos nuestros vinos hagan alusión a la música.

EM. ¿Qué hace a vuestros vinos únicos e inimitables?

Tenemos la gran suerte de tener un viñedo muy especial. Cuando entramos a trabajar en él llevaba demasiado tiempo descuidado y ha supuesto un trabajo muy duro de recuperación, ya que había que tratar cepa a cepa según sus necesidades, pero ha merecido la pena. Además, de no haberlo recuperado, habría sufrido la misma suerte que multitud de viñedos antiguos que se están arrancando por nuestra zona para dar paso a otras plantaciones, ya que estos no son rentables. Es una pena, porque son únicos. Hay que poner en valor el patrimonio que dejaron nuestros mayores.

El viñedo cuenta actualmente con una edad de más de 50 años y obtenemos una producción bajísima, no llegamos a los 700 kg por hectárea en la parcela del 1000 acordes o 1000 kg por hectárea en la parcela del 88 teclas. Para que te hagas una idea, una hectárea de vid en secano con unos 50 años de edad puede dar de unos 3000 a 4000 kg por hectárea. Debido a esta bajísima producción, se obtiene una uva muy concentrada, ya que todo lo que recoge la cepa se concentra en pocos racimos. Si a eso le añadimos que está enclavado en un entorno privilegiado, a más de 800 metros de altitud, con todos los beneficios que esto conlleva (buen gradiente térmico entre el día y la noche favoreciendo la calidad de la uva, menos calor en verano evitando la pérdida de acidez), obtenemos una materia prima de máxima calidad. Otra ventaja añadida es que estamos en un valle rodeado de montañas que crea un microclima particular, protegiendo a las cepas de heladas y fuertes vientos.

A la hora de elaborar, acompañamos al vino en esa fermentación a temperatura controlada, pero intentando interferir lo menos posible en el proceso para preservar esa esencia que viene del viñedo, por eso no clarificamos ni estabilizamos, ya que son dos procedimientos que consideramos que le restan mucho carácter al vino.

Bodegas HydriaFotografías: Miguel Ángel Caparros  

EM. ¿Qué historia relacionada también con Murcia esconde el diseño de vuestra etiqueta?

Todas nuestras etiquetas son lienzos, obras del artista murciano Nicolás de Maya, y siguen una misma línea que permite identificarlos fácilmente, están llenas de música y sarmientos.

EM. ¿Hacia qué mercado y qué público van dirigidos vuestros vinos?

Por nuestra pequeña producción, principalmente nos interesaba que nos conocieran en nuestra tierra, en nuestra región. Más tarde nos adentramos en el mercado nacional y ya exportamos a varios países de la Unión Europea, siempre desde la humildad que da tener una cantidad muy limitada de vinos. Queremos llegar a cada rincón, queremos llegar a todos los que les guste disfrutar de un vino. Actualmente trabajamos con diversos restaurantes, desde el más modesto al más sofisticado, incluso con alguna estrella que otra. Vamos con pasos pequeños pero firmes.

Hay que promover el consumo de vino en España y, por supuesto, en la Región de Murcia. Somos uno de los principales países productores y a la vez el consumo de vino en España es muy pequeño. Entre nuestro público tiene cabida todo aquel al que le guste el vino, y para beber vino no hace falta ser ni sumiller, ni enólogo, ni saberte las fichas técnicas de los vinos, solamente ábrete un vino y disfrútalo.

Bodegas HydriaFotografías: Miguel Ángel Caparros

EM. ¿Cuál es vuestra apuesta por la innovación?

Nos gusta mucho experimentar y sacar cosas nuevas. Todos los años hacemos pequeñas ediciones limitadas de vinos, pero la mayoría están vendidas antes de salir. Por ejemplo, hacemos unos rosados pálidos llegando a ser un Blanc de Noir, un vino blanco procedente de uvas tintas, así como un vino naranja (4 cuerdas bajo velo) del que solo han salido 700 botellas. Es un vino blanco macerado con las pieles y criado bajo velo en barricas de roble francés. Es un vino muy curioso.

EM. ¿Dónde podemos encontrar vuestros vinos?

Además de en la restauración, nos podéis encontrar en tiendas especializadas y en la tienda online de nuestra página web www.bodegashydria.com. Llegamos hasta la puerta de vuestra casa. Os animamos a que nos sigáis en las redes sociales y así poder conocernos un poco más.



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